Poseer un sistema de gestión empresarial (Enterprise Resource Planning, en inglés) representa hoy en día una herramienta indispensable para las empresas que producen y/o comercializan, no sólo para mejorar sus niveles de productividad y rentabilidad, sino para subsistir en el mercado.
La principal ocupación de cualquier empresa que y/o productos debe centrarse en reducir su inventario más que reducir su planta laboral, siendo éste uno de los principales objetivos de la implantación de un ERP , permitiéndoles a las compañías:
- Identificar cómo mantener el inventario en sus niveles más bajos.
- Reducir sus costos asociados a la distribución de bienes.
- Optimizar sus procesos de adquisición, administración de inventario, almacenamiento, ventas y distribución.
- Mejorar las ventas, los márgenes de beneficio y la satisfacción de los clientes.
- Cubrir eficientemente la producción de una amplia oferta de productos .
Si tu compañía está tratando de hacer todo lo anterior sin un ERP, entonces estás en un callejón sin salida. Si esto es algo que no te preocupa, entonces no es necesario que sigas leyendo.
¿Sigues leyendo? Entonces, bienvenido al mundo de los ERP, y vayamos entonces a entender por qué un ERP es necesario.
Como probablemente ya concluiste, implantar un ERP te debe ayudar a mejorar tus prácticas de negocio y el control de tu inventario. Por otro lado, se logra mejorar la productividad de los empleados, dado que existe un plan más eficiente y realista de lo que hay que comprar y fabricar. Estos atributos permiten manejar menores niveles de materia prima, y ser más confiables a la hora de estimar cuándo se tendrá el producto disponible para la venta. Todo esto tiene un impacto directo en un mejor servicio al cliente.
¿Qué pasaría si tu compañía mantiene su estado actual mientras que los principales competidores implantan un sistema ERP? El escenario es claro: cada vez sería más difícil competir y tarde o temprano tendrás que dedicarte a otra cosa.
Tratar de resolver estos problemas contratando más personal solamente te aleja de la solución, porque únicamente se incrementa el costo y la complejidad de la operación. Si, por el contrario, se decide utilizar un ERP para automatizar la recolección de los datos en tiempo real de lo que está sucediendo, y se suma en una forma en la que realmente tenga un significado para la dirección, entonces la empresa podrá diferenciarse realmente de sus competidores y tener una sólida ventaja competitiva.
Hasta ahora, solamente hemos discutido el impacto de un ERP en los procesos de distribución y manufactura, sin embargo, los beneficios para las áreas de finanzas son igualmente importantes porque permiten recolectar datos consistentes y distribuirlos a manera de indicadores clave de negocio (KPI’s, por sus siglas en inglés) usados por la administración para dirigir la compañía en la dirección que los lleve a alcanzar los objetivos de negocio que se hayan definido.
Basado en mi experiencia, un ERP bien implantado puede ayudar a que cualquier organización reduzca sus inventarios entre un 20 y 25%, y a que reduzca sus costos de operación y administración entre 15 y 20%. Varios estudios respaldan estos números y pueden ser utilizados como guía para calcular el Retorno de Inversión (ROI, por sus siglas en inglés) que la propia empresa podría obtener.
No lo olvides: implementar un ERP puede ser uno de los proyectos más retadores para una empresa, pero al mismo tiempo es una de las iniciativas que más valor puede obtener, ya que te permite asegurar un lugar para el futuro, en un mercado que es cada vez más competitivo.
*El autor es director general de empresa Partner de Microsoft Dynamics en Latinoamérica. Entre sus responsabilidades está el desempeño y la ejecución de las estrategias de crecimiento, comercialización y posicionamiento de la empresa en Latinoamérica, además de coordinar áreas como comercialización, ventas y operaciones.
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